El útero, el órgano en cuyo interior tiene lugar el embarazo, tiene una cavidad en su interior que es el lugar de la anidación. Esta cavidad, está tapizada por un tejido esponjoso llamado endometrio, que es “la cuna” que el útero prepara cada mes para la llegada de un posible embrión.

Durante el ciclo menstrual el endometrio presenta una serie de cambios que podemos agrupar en  3 fases: la fase menstrual, cuando se desprende para ser sustituido por uno nuevo, la fase folicular o preovulatoria en la cual prolifera y la fase lútea o postovulatoria en la que alcanza el estado adecuado para permitir y acoger la anidación. Estas fases del ciclo menstrual son fácilmente distinguibles por ecografía.