El cérvix, o cuello uterino, es parte del sistema reproductor de la mujer. Está ubicado en la pelvis. El cérvix es la parte inferior, estrecha, del útero (matriz).

El cérvix es un canal:


El cérvix conecta el útero con la vagina. Durante el período menstrual, la sangre corre desde el útero por el cérvix hacia la vagina. La vagina conduce al exterior del cuerpo.


El cérvix produce mucosidad. Durante la relación sexual, la mucosidad ayuda a los espermatozoides a moverse desde la vagina por el cérvix hacia el interior del útero.


Durante el embarazo, el cérvix se encuentra fuertemente cerrado para ayudar a mantener al bebé dentro del útero. Durante el parto, el cérvix se abre para permitir el paso del bebé por la vagina.

Cáncer de Cervix
Como todos los otros órganos del cuerpo, el CÉRVIX está compuesto de muchas células que normalmente se dividen para producir más células, en un proceso ordenado que ayuda al organismo a mantenerse sano.

Sin embargo, cuando comienza a darse una división indiscriminada de células, sin ningún control ni orden, que se refleja en la conformación de una masa de tejido extra conocida con el nombre de Tumor, se habla de que el órgano es afectado por un tumor benigno o maligno (Cáncer).

Los tumores benignos generalmente se pueden operar y, en la mayoría de los casos, no vuelven a aparecer. Este tipo de tumores no son una amenaza para la vida puesto que no se diseminan por todo el cuerpo, entre los más conocidos podemos encontrar los pólipos, quistes y verrugas.

Los tumores malignos son cancerosos. Las células cancerosas pueden invadir y dañar tejidos y órganos que estén cerca del tumor. Las células cancerosas pueden también desprenderse de un tumor maligno y entrar en el torrente de la sangre o en el sistema linfático (Metástasis).